sábado, enero 22, 2005

Manifestación en Madrid

En estos momentos se estarán dispersando ya los últimos asistentes, camino de sus casas. La manifestación convocada por la Asociación Víctimas del Terrorismo ha reunido en el centro de Madrid a varios miles de personas.
La manifestación, que coincide con el décimo aniversario (se cumple mañana) del asesinato de Gregorio Ordóñez a manos de ETA, llega en un momento muy oportuno, con el órdago independentista vasco y los cantos de sirena de la tregua negociada sobre el tapete. No es de extrañar que la mayor parte de las consignas coreadas por los asistentes hayan ido por ahí, afirmando la unidad de España y reivindicando la dignidad de las víctimas frente a quienes pretenden hacer mercadeo de su memoria.
Se a echado de menos a mucha gente. Los habituales de las manifestaciones de apoyo a Castro o de protesta contra la intervención en Irak, es decir, por poner un par de ejemplos, el comando farándula o Llamazares y sus amigos del comité de solidaridad con la causa árabe no se han hecho presentes; se conoce que las Víctimas del Terrorismo no constituyen una causa lo bastante solidaria o financieramente apetitosa. Menos justificables han sido las ausencias del Gobierno casi en pleno (sólo el ministro de Administraciones Públicas ha tenido a bien acercarse hasta la cabecera institucional) y, desde luego, del novedoso y flamante Alto Comisionado para las Víctimas, quien a juzgar por sus comportamientos y hasta por su apariencia achacosa y medio genuflexa parece que ha quedado para llevarle el ruedo de la capa a la señora Manjón y poquito más.
Caso aparte es el de José Bono. Vaya por delante que, personalmente, no aplaudo las acciones gratuitamente violentas ni coactivas. Pero Bono se apunta a un bombardeo, y debe saber que eso tiene sus riesgos. Según hemos podido ver en las imágenes servidas por televisión, Bono ha sido abucheado y hasta zarandeado por un grupito de manifestantes. Conviene anotar aquí, para pintar el contexto completo, que Bono pertenece al partido que ha instrumentalizado la violencia en las manifestaciones en su propio beneficio con cualquier excusa, manifestaciones en las que el amedrentamiento, el acoso y hasta la pura agresión a los cargos y votantes del PP se convirtió en una práctica habitual; y pertenece también al Gobierno aupado al poder, precisamente, por medio de esa estrategia, y sustentado en él por un partido que se alinea decididamente con los victimarios, no desde luego con las víctimas. Ahora no debe extrañarse de recibir un poco de su propia medicina.
No se puede decir ahora, llevados de ese afán tan extendido de quedar bien, que "es momento de olvidar las luchas partidistas para recordar todos juntos a los muertos", y bla bla bla. Para recordar a los muertos, no como acto de mera propaganda sino como acto de estricta justicia, hay que profundizar bastante en la lucha partidista, hay que separar el grano de la paja. Si así lo hacemos, no tendremos más remedio que señalar la profunda inconsistencia del Gobierno, quien no tiene derecho a pedirnos que nos olvidemos de la lucha partidista cuando, con sus vacilaciones y banalidades, está dando alas a quienes quieren romper España, en connivencia con los asesinos y por encima del sacrificio de las víctimas.
Si queremos de verdad honrar la memoria de los muertos y, lo que es incluso más importante, contribuir a la libertad, la justicia y la seguridad para los vivos, no tenemos más remedio que oponernos a los asesinos, a sus beneficiarios y a sus colaboradores, entre los cuales debemos contar a quienes, pese a sus elevadas responsabilidades, se conforman con mecerse en su propia verborrea vacía y, por lo demás, no hacer nada.

NOS HEMOS MUDADO. AHORA ESTAMOS EN HTTP://WWW.FREELANCECORNER.NET. PUEDES ENCONTRAR ESTE MISMO ARTÍCULO ALLÍ, E INCLUSO DEJAR TUS COMENTARIOS.

posted by Freelance at 9:18:00 p. m.