sábado, febrero 19, 2005

Más sobre Blogs, medios de comunicación y código ético.

Prosigue el debate sobre blogs, medios de comunicación tradicionales y limitaciones éticas al derecho de opinar e informar.
En este caso es JD Lasica , que ya se ha preocupado antes por el asunto, quien nos ofrece una interesante y exhaustiva visión en Online Journalism Review (vía Instapundit).
Lo cierto es que el fenómeno blog ha pasado en EE.UU. de ser una especie de manía marginal de unos pocos chiflados que escribían sobre sus intimidades (es decir, una extensión personalista de la foromanía que lleva ya unos años en boga gracias a sistemas de publicación gratuita de foros como MSN Groups o Yahoo! Groups) a atraer a los medios de comunicación y a las empresas, y a transformarse con ello en una fuente de beneficio para los propios bloggers. En especial, las empresas han entendido que ciertos blogs, fundamentalmente los especializados en equipamiento electrónico y techno babble y los dedicados a otros nichos de mercado, cuentan con una importante capacidad para generar demanda en los lectores, y para orientar sus decisiones de compra. Una cosa lleva a la otra, y ya se conocen numerosos casos de bloggers que perciben suculentos pagos por tratar bien a ciertas empresas y sus productos.
Several events have sparked a debate about whether an ethical threshold has been crossed: the decision by Marqui, a company in Vancouver, to pay bloggers to mention the company; Newsweek’s revelation that a group of 100 technologists in Silicon Valley accepts free products and services in return for word-of-mouth endorsements (or not); and the news that BzzAgent, a 3-year-old Boston company, has enlisted thousands of volunteers to generate buzz for clients’ products, sometimes in ethically questionable ways.
¿Qué será de la presunta independencia y fiabilidad de los reporteros en pijama cuando las empresas se dediquen a utilizarles para hacer marketing subliminal, pagándoles por hablar bien (o mal) de según qué empresas y productos?
En mi opinión, el debate es algo artificial al considerar que dicho fenómeno afecta a la credibilidad de los blogs y sólo a ellos. Es ilusorio pensar que el periodismo convencional no está sometido a las mismas tentaciones. Las barreras éticas que podían separar a los MSM del sectarismo retribuido se han desvanecido por completo. En España, no hace mucho, nos desayunamos con la noticia de que un crítico literario de un importante periódico había sido invitado a cerrar la puerta desde fuera después de publicar una crítica negativa a un libro publicado por una editorial perteneciente al mismo conglomerado empresarial al que pertenece el periódico mismo. Eso por no hablar del sectarismo político recompensado: estos últimos días estamos asistiendo a una dura batalla de los medios españoles por hacerse con nuevas concesiones digitales, y su capacidad para generar opinión está siendo utilizada como moneda de cambio en las negociaciones.
Bien, ¿y qué?

“Bloggers who take money or other graft and, as a result, write biased, uncritical flattery about people, products, ideas, companies, etc. will ultimately lose their credibility, and along with it their readership and influence”

Bloggers, on the other hand, are free to do so, and it’s up to each reader to decide how to judge that. “If you’re a blogger or writer, OK, take the money,” Rubel said. “But understand that you’ve crossed a line with some readers.”

¿No es mejor dejar que sea el público quien elija, como sucede ya con la prensa tradicional?. En caso contrario, ¿cuál es la alternativa? ¿Códigos éticos del blogger, cuyo incumplimiento acarree sanciones económicas, la cárcel incluso? ¿Asignación de espacios blog de servicio público a través de complejos mecanismos administrativos, fuera de los cuales esté prohibido el mantenimento de una bitácora? ¿Multas para las empresas que sean sorprendidas en el nefando acto de sobornar a un blogger para obtener buenas críticas y comentarios de sus productos? Sin duda se trataría de medidas que harían las delicias de los totalitarios de corazón, de aquellos que desean conservar el patio de la opinión pública bajo su único y estricto control.

Creo que en un entorno totalmente desregulado y libre como es, hoy por hoy, Internet, los bloggers independientes tienen un importante nicho que explorar y los bloggers a sueldo de intereses, ideas o empresas tienen también derecho a llevar a la práctica su experimento. Que sean los lectores quienes, con un simple movimiento de ratón, escojan. Y si los bloggers libres salimos del paso sin apenas lectores, siempre podremos consolarnos pensando que cada sociedad tiene los medios de comunicación que se merece.

Y nos habremos divertido.


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posted by Freelance at 3:59:00 p. m.