lunes, mayo 30, 2005

Algunas repercusiones y algunas desvergüenzas.

Los periodistas tienen la costumbre de acuñar términos que repiten después como leit motivs hasta hacerse cargantes: vendaje aparatoso, caluroso recibimiento. Para situaciones como la planteada ayer en Francia inventaron eso del terremoto político. Pero hay que reconocer que, en este caso, viene al pelo.
En Francia, el fracaso del Gobierno viene seguido de cambios en el mismo, cambios que el Presidente Chirac anunciará mañana mismo, prueba de que, como ya se venía afirmando, tenía el NO interiorizado probablemente desde hace semanas. Parece obvio que la riada se va a llevar, el primero, a Raffarin. Entretanto, el ministo de exteriores ve la puerta abierta a una Europa más liberal, más atlantista y más anglosajona: seguramente lo dice como castigo a los díscolos votantes, algo así como un "ahora, por vuestra culpa, llegará el coco liberal". Dios le oiga.
En los países donde la ratificación está pendiente han visto las barbas del vecino rapar. El Times titula, dramáticamente: La Constitución ha muerto, descontando ya que el voto holandés va a ser también infartante para el Corazón de Europa y que el Reino Unido tampoco va a ser precisamente receptivo a la ratificación del Tratado.
Prensa holandesa no he leído: el holandés me produce dolor de cabeza.
En cuanto a los principales afectados por el terremoto, es decir, los burócratas de Bruselas, se van a resistir con uñas y dientes y andan ya divulgando las triquiñuelas legales a las que podrán agarrarse.
La prensa internacional destaca también la caída de la divisa europea como consecuencia del NO. El dinero es muy medroso, y no le gustan los terremotos políticos ni de ninguna otra clase.
Aquí, en España, hemos tenido unas cuantas perlas por parte de nuestro Gobierno, que tiene aire como de perro que ha perdido la pelea y se ha llevado dos mordiscos en el hocico. Zapatero ha respondido como sabe, haciendo frasecitas y brindis al sol, afirmando algo tan profundo como que "Europa no es el problema, sino la solución". Probablemente a causa de uno de esos actos fallidos que tanto gustan a los psicólogos, ha repetido calcada una reflexión de Chirac, también muy profunda: "hay que tomar nota". Por su parte, Pepiño ha tirado al monte y ha propuesto que el Referendum se repita. Y así hasta que la gente vote lo que debe, que eso lo sabe Pepiño, no la gente, que es tonta.
Por último, Rajoy intenta subirse al carro del ganador, y acusa a Zapatero de alinearse con los que pierden. Lo ha dicho con arte, que por algo Rajoy es gallego e inteligente, las dos cosas; pero el contenido de sus declaraciones es, lo mismo que el de las declaraciones de los miembros del Gobierno, vergonzoso y lamentable. Al señor Rajoy hay que recordarle que él y su partido abrazaron, en contra de los intereses y la voluntad de sus bases, el SI en el reciente referéndum español. Algunos no hemos perdido la memoria y recordamos cómo el PP, habiendo resultado triunfadora la opción que defendía, parecía enteramente que hubiera perdido. Rajoy, tanto como Zapatero, se alineó en el bando de los perdedores, al menos de los perdedores de hoy. No se puede intentar desfilar en los dos ejércitos a la vez y sin que la gente, a la larga, lo note.

NOS HEMOS MUDADO. AHORA ESTAMOS EN HTTP://WWW.FREELANCECORNER.NET. PUEDES ENCONTRAR ESTE MISMO ARTÍCULO ALLÍ, E INCLUSO DEJAR TUS COMENTARIOS.

posted by Freelance at 7:26:00 p. m.