jueves, junio 30, 2005

Zimbabwe se asoma al abismo

La situación de los derechos humanos en Zimbabwe se deteriora cada día ante la indiferencia de la llamada comunidad internacional.
Por casualidad nos encontramos hoy con dos noticias que podrían parecer no relacionadas, pero de las que cabe deducir interesantes consecuencias. Addison, en su siempre interesante blog La frase progre, comenta hoy una frase aparecida en un editorial de El País donde se repite una de esas afirmaciones tan comunes entre los anticapitalistas: "Hoy ya está meridianamente claro que el fenómeno de la globalización no sólo no ha ayudado a corregir las peores desigualdades, como algunos auguraban, sino que ha acelerado su incremento, especialmente en algunas zonas como África". De hecho, cuando se intenta defender el libre mercado aludiendo a realidades empíricas como el sudeste de Asia o como Irlanda, los antiglobalización suelen responder citando los casos de Argentina y, mucho más frecuente e insistentemente, el caso del continente negro.
Hay muchas circunstancias de tipo económico que pueden mencionarse como demostraciones de que África no ha logrado evolucionar en términos de renta y de prosperidad, precisamente por que se le ha negado, desde fuera y desde dentro, el acceso real a la Globalización, nunca por lo contrario. Sin embargo, hoy leemos un ejemplo sobrecogedor de causa política de la precaria situación en África.
Un artículo de Robert Bate, publicado en Weekly Standard el 27 de junio y recogido hoy en el boletín diario del GEES, nos informa sobre la progresiva camboyización de Zimbabwe.
A los que se quedan en Zimbabwe les espera un experimento camboyano. Miles de personas a las que se dejó sin hogar en la campaña de limpieza del gobierno están siendo reunidas en campamentos de reeducación y se les dice que pueden tener una parcela para vivienda si juran lealtad al partido del presidente Robert Mugabe. Los que rehúsen serán cargados en camiones y descargados en áreas rurales remotas donde la comida es escasa. Los empleados de derechos humanos dicen que son abandonados deliberadamente para que mueran en un esfuerzo del régimen de Mugabe por exterminar a los opositores.
Probablemente, fuera de los artículos producidos por los Centros de Estudios y el eco que de ellos se hagan algunos medios de limitada difusión como éste u otros blogs, la situación de Zimbabwe pase absolutamente desapercibida a ojos de occidente: los que siempre están dispuestos a poner el grito en el cielo ante las presuntas violaciones de los derechos humanos en occidente, o en cualquier país donde los EE.UU. tengan intereses de cualquier género, guardarán silencio en este caso, como en el caso de Sudán o los todavía más incómodos (ideológicamente hablando) de Cuba, Corea del Norte o China.
Mientras en una gran parte de países de África persistan gobiernos animados por la tentación totalitaria, que suprimen de forma impune la libertad de los ciudadanos y manejan a la sociedad como si de un predio se tratase, ¿cómo podemos pretender que África salga de su marasmo de siglos para incorporarse a la modernidad, a la prosperidad y al crecimiento? Mientras los países del primer mundo sigan protegiendo su producción agrícola y sus mercados de materias primas por medio de la PAC y otras políticas arancelarias, ¿cómo podemos pretender que África comience a mejorar sus rentas gracias al sector primario, que es su único activo en la actualidad? Si los sindicatos y partidos de izquierda claman en Occidente por la conservación de los puestos de trabajo en el campo y contra las malvadas compañías transnacionales, ¿cómo podrá África engancharse al crecimiento, si le negamos el acceso a las arterias por donde circula la riqueza en el Mundo?
Una nueva catástrofe humanitaria está en ciernes en Zimbabwe pero a nadie parece importarle. En Zimbabwe no hay petróleo, tampoco armamento de agresión exterior y, desde luego, no hay marines americanos, por lo que ningún pacifista, ningún organismo de paniaguados en Ginebra o en Nueva York siente el estímulo de echarse a la calle a protestar por la situación allí candente o de aportar frases comprometidas a los titulares de prensa. Entre tanto, será fácil echar la culpa de la situación a la Globalización, chivo expiatorio de nuestra época y socorrido lavatorio de conciencias.

NOS HEMOS MUDADO. AHORA ESTAMOS EN HTTP://WWW.FREELANCECORNER.NET. PUEDES ENCONTRAR ESTE MISMO ARTÍCULO ALLÍ, E INCLUSO DEJAR TUS COMENTARIOS.

posted by Freelance at 12:04:00 p. m.