Bien dice la terminología al uso que la prensa es el Cuarto Poder: su función en las sociedades avanzadas es informar a los ciudadanos con un cierto afán de veracidad y servir, por tanto, de contrapunto a las inevitables tentaciones totalitarias de todo poder político. Polanco y su nueva cadena de televisión en abierto (graciosamente otorgada por el Gobierno merced a sorprendente cabriola legislativa) han hecho un clamoroso ejercicio de control del Poder político: ¡han puesto a una de sus representantes en labores de reportera!
La noticia era el
desplome de una plataforma en las obras de la Autopista del Mediterráneo, con resultado de seis muertos; es decir, una magnífica ocasión de ejercer el control del Poder, de investigar y anunciar, en su caso, posibles responsabilidades públicas por mala o inapropiada gestión de la obra y sus lamentables consecuencias. Como se hizo con ocasión de, por ejemplo, el vertido del
Prestige o los socavones de la línea férrea del AVE Norte. Por eso, la cadena de Polanco escoge para dar la noticia a la Ministra del ramo. ¡Todo un ejemplo de control periodístico y de independencia editorial!
Cómo será la cosa, que incluso
en el blog de Escolar, de línea generalmente pro-gubernamental, se han llevado las manos a la cabeza con la novedad. Por cierto que en el post de Escolar se incluye un interesante seguimiento (aunque algo partisano) de las bitácoras que han cubierto el inicio de emisiones de
Cuatro. La impresión general de los comentaristas es la decepción y la sensación de chapuza. Pues cómo lo habrán visto desde posiciones
menos entusiastas...
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